Resumen Conferencia impartida por Diego García Valencia, de Nutral, en el marco de las Jornadas Profesionales de Avicultura 2013 el martes 28 mayo en la Facultad de Veterinaria de León a las 16:30

La rentabilidad de las empresas avícolas se ha visto afectada en los últimos años por la volatilidad de los mercados (precio de materias primas altos y precio de venta del pollo bajo). Por tal motivo, es fundamental encontrar estrategias y herramientas que permitan mejorar la productividad de los pollos sin aumentar los costos de producción. Asimismo, es necesario establecer metas con un objetivo económico, ya que el pienso como principal coste del sistema de producción, debe formularse en función del máximo retorno económico y no solo para alcanzar el máximo potencial genético del animal.

La práctica más común consiste en concentrar la energía de la dieta con el objetivo de mejorar el índice de conversión (IC) y, por ende, la rentabilidad de la empresa. Sin embargo, este aumento no siempre es compensado con la mejora obtenida en el IC. Con los precios actuales de las materias primas, un aumento de 50 kcal en el contenido energético del pienso supone un encarecimiento de en torno a 6/t de pienso y una mejora del 1,0-1,2% y 1,4-1,6% en el IC del lote cuando se utilizan piensos granulados y en harina, respectivamente.

En el caso contrario, en tiempos de precios de materias primas altos y precio de venta del pollo bajo es frecuente diluir la dieta y compensar la pérdida en el IC con un menor coste del pienso. Esta es una estrategia que puede funcionar bien siempre y cuando se estime de manera correcta el aumento de la conversión alimenticia que se espera tener y se tenga en cuenta en no incurrir en desbalances de aminoácidos y en su relación con el contenido de energía metabolizable de la dieta. Además al hacer la dilución del pienso hay que tener en cuenta que los pollos consumen alimento hasta que satisfacen sus requerimientos energéticos o hasta que alcanzan su capacidad digestiva. Como consecuencia, los piensos deben contener todos los nutrientes necesarios para un consumo ave/día estimado.

Cuando se habla de alimentación han de tenerse en cuenta los numerosos factores externos a la formulación que disminuyen la eficiencia alimenticia tales como otros factores de índole económico y logístico de la empresa y otros factores externos a la empresa que afectan a sus índices económicos y que, normalmente, no pueden ser tenidos en cuenta a la hora de formular piensos con un programa de formulación a mínimo coste.

Por este motivo, el uso de modelos de crecimiento con el objetivo de maximizar el retorno económico de una empresa avícola es una opción que permite, desde el punto de vista holístico de la producción, mejorar los índices económicos de la empresa. Para esto, además de optimizar los niveles energía y proteína ideal de los piensos, el modelo describe todo el ambiente de producción de una integración y considera el impacto de la edad y peso al sacrificio, densidad de alojamiento, días de vacío sanitario, origen del pollito, genética, etc., además de una completa descripción de costos fijos y variables y precio de venta de los productos. El modelo y calibrado con datos propios de la empresa aumenta la fiabilidad de los resultados porque permite entender la situación actual de la misma.

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