El Matadero esperaba enjugar sus deudas con el sacrificio de estas aves, pero la falta de aceptación de su carne no ha permitido cumplir con las expectativas.
El Ayuntamiento de Albacete se las prometía muy felices hace ahora escasamente un año. La concejal de Consumo, Aurora Zárate, pensó que había encontrado la gallina de los huevos de oro cuando llegó a un acuerdo con las granjas de avestruces para sacrificar a estas exóticas aves en el Matadero Municipal. De esta manera, el consistorio podría enjugar las deudas de esta instalación municipal. Pero la falta de aceptación en el mercado de este tipo de carne ha acabado con las expectativas de un negocio que se prometía redondo.

———————————————–

No ha podido ser. El Ayuntamiento de Albacete pensó el pasado año que había encontrado la forma de convertir en rentable una instalación tremendamente deficitaria como es el Matadero Municipal en el sacrificio de avestruces.

En noviembre de 1999, la empresa holandesa Grupo Lisabeth Avestruces comenzó a utilizar el Matadero Municipal para el sacrificio de las aves que cría en sus granjas de la provincia, en especial, en la zona de Hellín y Tobarra. Tras ese primer paso, otra empresa del sector, Avestrumancha, de Cuenca, se interesó también por el uso de estas instalaciones, asunto que fue estudiado por la comisión informativa de Consumo, Sanidad y Comercio con el fin de tomar las medidas oportunas.
Cabe recordar que el Matadero Municipal cuenta con la autorización sanitaria para realizar el sacrificio y faenado de avestruces.

Incluso, y puesto que la Ordenanza Fiscal Reguladora del Precio Público por el Sacrificio y Faenado de Animales no incluía a este exótico ave, el Ayuntamiento llegó a un acuerdo con sus nuevos clientes. El precio por ave sacrificada fue fijado en 5.600 pesetas, cantidad que era la que regía en aquel momento en el mercado, y que fue incorporada, una vez realizada la modificación pertinente, en la Ordenanza Fiscal. La empresa Lisabeth también solicitó el uso de una de las dos salas de despiece del Matadero, que permanecía inactiva desde la inauguración de las instalaciones, a pesar de que en 1997 se convocó un concurso para su adjudicación, pero quedó desierto.
Por este motivo, y con los argumentos de que supondría un ingreso más para el Ayuntamiento y un servicio para la empresa, la corporación accedió a arrendar a Lisabeth la sala de despiece por un periodo máximo de un año, fijando un precio mensual de alquiler de 255.000 pesetas.
Esta empresa se hizo responsable en su totalidad del mantenimiento, de solicitar la oportuna autorización, y del consumo de agua y luz. Lisabeth tenía previsto sacrificar 200 aves cada semana -en torno a 800 cada mes-cantidad a la que habría que sumar otras 50 por parte de la empresa conquense.

Sólo era el principio

En aquel momento, la concejal de Consumo, Aurora Zárate, afirmaba que de cualquier manera, solamente era el principio, ya que la empresa holandesa no descartaba, según sus datos, llegar a 400 aves a la semana, con lo que los ingresos se pensaban incrementar de manera notable.
Entre las razones que llevaron a estas empresas a escoger el Matadero Municipal destacaba «la profesionalidad de los matarifes del Ayuntamiento de Albacete», según indicó en aquellas fechas la concejal de Consumo.

Para las granjas de avestruces es muy importante recuperar la piel del ave sin romperla, entera, puesto que tiene una salida comercial cada vez más en alza como materia prima para la fabricación de bolsos, entre otros complementos.

Sin embargo, la concejal de Consumo y el jefe de sección de Consumo y Abastos del Ayuntamiento de Albacete, Andrés Gades, explicaron esta semana a este diario que el negocio de estas aves se ha frustrado para el Ayuntamiento.

Entre las razones que han provocado que las expectativas no se cumplan destaca la falta de aceptación de la carne de avestruz en el mercado. «Es un producto que no ha cuajado –dijo la edil socialista–, y ésto ha provocado que ahora se estén vendiendo enteros estos animales».
Ahora, el Ayuntamiento de Albacete tendrá que buscar otra gallina de los huevos de oro si es que pretende que el Matadero Municipal deje de una vez de ser una instalación deficitaria, aunque tal y como está el mercado, la situación es difícil, puesto que al fracaso del negocio de esta llamativa ave ahora hay que sumar la crisis de las vacas locas, que ha provocado un descenso de los ingresos de esta instalación.
La Verdad de Albacete [07-Ene-01] Etiquetas:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

Publicar comentario