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Fertilizante.

Las cáscaras son de carbonato de calcio y contienen otros nutrientes para las plantas que hacen de ellas un fertilizante natural. Se trituran las cáscaras y se espolvorean en la tierra o se mezclan con ella y las plantas lo agradecerán.

Limpiador de restos de café o té.

Las tazas viejas con restos de manchas de café o té se pueden limpiar con algunas cáscaras molidas y puestas en la taza con agua tibia. Se deja reposar durante la noche, y la cáscara de huevo absorberá la mancha.

Como semillero.

Las cáscaras de huevo son un buen fertilizante y eso nos servirá para emplearlas como semillero: se llena la cáscara de huevo con tierra y la semilla, y se puede plantar directamente en el suelo o en una maceta. Al desarrollarse la planta la cáscara se rompe y proporciona la plántula un montón de nutrientes.

Para hacer tiza.

Puede fabricarse tiza casera con cáscaras de huevo, harina y agua. Una receta muy simple que puede prepararse con los niños puede encontrarse en este enlace: http://suite101.com/article/eggshellsidewalkchalk-a549

Repelente de caracoles y babosas.

El verano es tiempo de estos molestos animales de jardín. Si se quiere ahuyentarlos solo hay que aplastar las cáscaras y espolvorearlas por jardines y caminos. Las babosas no atraviesan la barrera de cáscaras.

 

Es tiempo de buscar nuevos usos y reciclar: comencemos por algo tan sencillo como las cáscaras de huevo. •

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