Resumen Conferencia impartida por Jesús Ciria, Catedrático de Producción Animal, en el marco de las Jornadas Profesionales de Avicultura 2013 el viernes 31 de mayo en la Facultad de Veterinaria de León a las 11:30

En este resumen exponemos en líneas generales las bases del manejo de las gallinas en sistema de producción “campera”, entendiendo como tal las acciones habituales, y generalmente repetitivas, a desarrollar para la obtención de productos adecuados en calidad y cantidad, respetando el bienestar animal, y procurando un buen resultado económico. Para ello es clave contar con el personal adecuado, formado en el manejo y bienestar de las gallinas, y respetuoso con las normas de higiene.

Para un correcto manejo es necesario que previamente se haya realizado un adecuado diseño de las instalaciones, no solo en cuanto a exigencias legales, sino que se deberán observar las normas mínimas de bioseguridad, contando con las instalaciones y equipos auxiliares que faciliten el control, como base de un buen manejo, en el consumo de pienso y agua, en ventilación e iluminación, recogida de huevos, etc.., desde la llegada de las pollitas hasta el final de la puesta. El diseño adecuado nos facilitará el mantenimiento de instalaciones y facilitará el manejo de la explotación.

El funcionamiento de la explotación, desde el momento de la llegada de las pollitas, depende de la forma de recría de estas: en suelo (o aviario, en su caso), con perchas, con el mismo sistema de comederos y bebederos que en la nave de puesta.

A la llegada de las pollitas se comprobará su peso, edad, estado de los picos, vacunaciones, autocontroles y calidad aparente, descargándose sobre el slat, para que adquieran la costumbre de permanecer en él buena parte del día y favorecer el consumo de agua y pienso, manteniendo la iluminación la primera noche, después 14 horas/día hasta el inicio de la puesta, que pasarán a 15, y a 16 al 50% de esta. Pasados 2 ó 3 días se iniciará la apertura de nidales. Se utilizará la iluminación para acostumbrarlas a utilizar slat, perchas y nidales. El comportamiento de estos días iniciales en la nave y la capacidad del granjero para “enseñarles” nos condicionará todo el periodo de puesta.

Vigilaremos la puesta en el suelo, disponiendo de suficiente superficie de nidales, evitando puntos de penumbra, rincones cómodos para las gallinas, y varias veces al día se pasará entre los animales retirando los huevos del suelo, y se aprovechará para “pastorear” a las gallinas y que tengan una distribución homogénea. En esta visita se vigilará el comportamiento y aspecto general de los animales, evitando situaciones estresantes a las gallinas, que pueden perjudicar la puesta y favorecer el canibalismo.

En cuanto al manejo de los parques, se deben procurar zonas de sombra y refugios. Se comprobará la disponibilidad de agua potable y la ausencia zonas encharcadas.

Desde el punto de vista higiénico sanitario se controlarán las entradas de personas, y siempre con ropa y calzado adecuados, con pediluvios en buen estado, se retirarán diariamente los cadáveres y se vigilará el estado de la yacija, sobre todo en cuanto a la humedad. Se procurará una adecuada gestión de los subproductos y residuos, eliminándolos lo antes posible de la explotación. Se observarán las Guías de Buenas Prácticas de Manejo y Bienestar, y de Higiene, se implantará el plan sanitario y se realizarán los controles y autocontroles del agua, del pienso y de las heces, para obtener un producto de la máxima calidad sanitaria.

Es imprescindible registrar diariamente la puesta, comparando con días anteriores, los consumos de agua y pienso y la mortalidad, anotando la causa y localización del/os cadáveres, pues nos dará la situación de la manada y nos permitirá conocer y avanzar el resultado económico. Así mismo, se cumplimentará el libro de visitas y las diferentes secciones del libro de explotación.

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