Liderazgo europeo en fabricación de piensos compuestos

España se acercó a los 37,5 millones de toneladas de producción de alimento para animales en 2018 (industrial más autoconsumo) y lideró por primera vez el ránking europeo, superando a Alemania, según ha asegurado la directora general de Producciones y Mercados Agrarios, Esperanza Orellana.

En una rueda de prensa junto al director general de la Confederación de Fabricantes de Alimentos Compuestos para Animales (Cesfac), Jorge de Saja, para hacer un balance de la campaña de 2018 y estimaciones en 2019, Orellana ha valorado estos volúmenes de producción en pienso industrial y de autoconsumo, y en cuyo ascenso ha tenido mucho que ver el crecimiento de la cabaña porcina. La fabricación ha subido un 6,3 % anual y en un 20 % en los últimos cuatro años, según ha detallado a EFEAGRO.

 

España se acercó a los 37,5 millones de toneladas de producción en 2018.

Desbanca así a Alemania.

 

La importación de materias primas, el talón de aquilés

Orellana, quien ha recordado que la industria de los piensos representa el 12,3 % del valor de la producción alimentaria, ha asegurado que es un sector “consolidado”, impulsado por su “fortaleza” y por la del comercio exterior.

Aún siendo una potencia mundial, la industria española depende mucho de la importación de materias primas -especialmente proteínas vegetales– para la elaboración de los piensos, lo que supone una “debilidad” dentro del mercado.

En este sentido, Orellana ha señalado que la guerra comercial China-EEUU, que afecta a sus elevadas transacciones de soja, incrementa la volatilidad de los mercados para la alimentación animal y genera incertidumbre.

 

 

 

Retos del sector

Uno de los retos para este sector, por tanto, es depender menos de las compras de materias primas y, según ha resaltado, España está intentado recuperar cultivos como la veza por sus beneficios para el ganado, para la calidad de los suelos y para la defensa de la biodiversidad, al facilitar la rotación de los cultivos.

Orellana ha citado otros desafíos como

  • la reducción del uso de piensos medicamentosos,
  • potenciar la economía circular con la reutilización de sobrantes de la alimentación humana o
  • mejorar la estrategia de comunicación para rebatir con datos científicos la “proliferación” de noticias y “alarmas” en las redes sociales.

Por su parte, Jorge de Saja ha avanzado que España superará en 2019 la barrera de los 25 millones de toneladas de producción de pienso industrial para animales de granja y mascotas (no se incluye el de autoconsumo), de acuerdo a las previsiones actuales.

En este caso, España también se colocaría por delante de Alemania por primera vez en términos de producción industrial.

En 2018, se sobrepasaron los 24,8 millones de toneladas de pienso industrial, de los que 23,6 millones se destinaron animales de producción ganadera. Para De Saja, se trata de “subida espectacular en los últimos años” y eso implica una “gran responsabilidad”.

La “gran paradoja”, al igual que apuntó Orellana, es que España es el “único gran país de la UE” que no sólo es deficitario en proteína vegetal, sino también en cereales.

 

La previsible caida en el cereal español, compensada por los stocks internacionales

Precisamente, la última campaña nacional de cereales no será buena -la previsión es una reducción del 30 % respecto al año anterior– y la industria de los piensos tendrá que importar al menos el 60 % de sus necesidades, aunque De Saja recuerda que hay stock acumulados y producciones holgadas en los ámbitos europeo y mundial.

Para suplir la carencia de proteína vegetal, De Saja es partidario de acudir a fuentes alternativas como los insectos -se usan ya para piensos acuícolas-, los coproductos de la alimentación humana o el aprovechamiento de los descartes de la pesca.

 

Comunicar hacia la sociedad, la asignatura pendiente

Precisamente, la última campaña nacional de cereales no será buena -la previsión es una reducción del 30 % respecto al año anterior– y la industria de los piensos tendrá que importar al menos el 60 % de sus necesidades, aunq

También ha incidido en la necesidad de “comunicar más”, porque hasta ahora “sólo sabíamos hacerlo en situaciones de crisis”, y aunque se han hecho esfuerzos para comunicar dentro de la cadena de producción, cree sin embargo que esa comunicación “no fluye tanto como nos gustaría hacia fuera del sector”.

Etiquetas:

Deja una respuesta