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Las autoridades rumanas han levantado el viernes 11 la cuarentena y considerado
extinguido el primer foco de gripe aviar declarado hace 36 días en la
localidad de Ceamurlia de Jos, en el Delta del Danubio, tras certificar la desaparición
del virus letal H5N1 y la ausencia de contagio a seres humanos.
El ministro de Agricultura, Gheorghe Flutur, que dirige el comité de
crisis contra esta epizootia, se desplazó el pasado 11 de noviembre al
lugar donde surgió el primer caso de gripe aviar para dar la buena noticia
a la población aislada, damnificada también por la pérdida
de uno de sus más importantes medios de subsistencia, la cría
de aves. «Todos los exámenes virológicos hechos con pollos
de prueba repartidos en las granjas de la población son negativos»,
informó el ministro, quien subrayó el normal comportamiento y
estado de salud de las aves experimentales dos semanas después de ser
llevadas a ese lugar.
El titular rumano de Agricultura destacó igualmente que en todo el país
no ha surgido caso alguno de contagio de gripe aviar en seres humanos.

En Ceamurlia de Jos fueron sacrificadas varias decenas de miles de aves de
corral y se realizaron sucesivas desinfecciones, tras lo cual en las granjas
de mayor riesgo se soltaron unos 150 pollos y gallinas para ver cómo
reaccionaban en el foco de infección. Flutur informó de que las
autoridades han levantado también la cuarentena y todas las restricciones
de circulación impuestas a la población de esta localidad, aunque
mantienen firme la disposición de encerrar las aves de corral para que
no entren en contacto con las aves migratorias.

Dentro de una semana se podría considerar también extinguido
el segundo foco de gripe aviar en la localidad de Maliuc, también en
el Delta del Danubio, informó Flutur, quien advirtió sin embargo
de que el peligro en esta zona continúa debido a la migración
de las aves que vienen de Asia. Los primeros casos sospechosos de gripe aviar
surgieron el pasado 7 de octubre en Ceamurlia de Jos, tras detectarse en tres
aves de corral muertas el virus H5. Siete días más tarde, el laboratorio
comunitario de Weybridge, en Gran Bretaña, confirmaba que se trataba
de la cepa altamente patógena H5N1, transmisible a los seres humanos
y que provocó la muerte de más de 60 personas y de 150 millones
de aves en Asia.

Las autoridades rumanas actuaron desde un principio conforme con las reglas
establecidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y recibieron
asistencia por parte de especialistas de dicho organismo de las Naciones Unidas
que se desplazaron a Bucarest y al delta del Danubio.
Ya antes de conocer que se trataba del virus letal, todas las aves domésticas
de Ceamurlia de Jos y Maliuc fueron exterminadas e incineradas y las granjas
desinfectadas varias veces.

Se impusieron restricciones de circulación, se instituyeron dos corredores
sanitarios de desinfección con una zona tapón, se prohibió
la caza y la pesca deportiva en el delta y se cerraron los mercados de aves
en todo el país para impedir la extensión de la epizootia. Toda
la población de la zona fue vacunada gratuitamente contra la gripe común
para prevenir una eventual superposición del virus aviar con el que afecta
a las personas y evitar que pudiera generarse un híbrido letal transmisible
entre los seres humanos. «Rumanía ha demostrado que, mediante medidas
firmes y bien coordinadas a nivel nacional, la extensión de la enfermedad
puede ser controlada», declaró Mugur Craciun, secretario de Estado
en el Ministerio de Agricultura, quien precisó que esto ha sido apreciado
por los organismos europeos e internacionales.

La experiencia de las últimas semanas ha hecho que varios expertos
rumanos hayan sido integrados en un programa de la OMS para prevenir la gripe
aviar en el mundo. Rumanía gastó unos cinco millones de euros
para aislar las zonas afectadas, indemnizar a la población y aplicar
los procedimientos previstos en los países europeos.

El turismo perdió más de diez millones de euros con la anulación
de cientos de contratos y debido a la prohibición de la caza y la pesca
deportiva en el Delta del Danubio.

La más afectada fue la industria productora de carne de ave que perdió
en totalidad la exportación, mientras que el consumo interno bajó
un 40 por ciento.

La gripe aviar fue llevada a Rumanía por las aves migratorias que llegan
masivamente en este período del año desde zonas de Asia Central
y Siberia al Delta
del Danubio
, donde pasan el invierno o hacen un alto antes de continuar
viaje hacia el sur de Europa y Africa.

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