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El consumo de pollo y de otras aves de corral no entraña ningún riesgo
de gripe aviar si la carne está cocinada de forma adecuada, según
una declaración difundida hoy por la Organización de las NU para
la Alimentación (FAO)
y la Organización Mundial de la Salud (OMS).
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En las zonas con brotes de influenza aviar, el cocinar las aves a una temperatura
igual o superior a 70 grados en su totalidad, de forma que no quede absolutamente
nada de carne cruda o rosada, «es una medida certera para eliminar el virus
H5N1», afirman ambos organismos en el comunicado. «De este modo se asegura
que no queden virus activos en el caso de que el ave estuviera infectada y hubiera
entrado por error en la cadena alimentaria», agregan.

Las dos organizaciones
insisten en que en las zonas sin brotes de gripe aviar «no hay peligro de
que los consumidores estén expuestos al virus a causa de la manipulación
o el consumo de aves de corral y productos avícolas».

Hasta
el momento no hay pruebas de que nadie haya contraído la enfermedad por
comer carne de ave infectada si ésta ha sido cocinada adecuadamente, señalan
la FAO y la OMS, que recalcan que el momento más peligroso para la transmisión
del virus a los seres humanos «es el de matar al animal».

El
contagio en los lugares donde hay brotes de la enfermedad también se puede
producir «a través del contacto directo» durante el desplume
y el vaciado del ave, así como mediante la inhalación de polvo «y
posiblemente a través del contacto con superficies
contaminadas por
el virus».

Añaden que la mayoría de las cepas víricas
se encuentran en el aparato respiratorio y en el tracto gastrointestinal de las
aves infectadas, pero los virus altamente patógenos (como el H5N1) sí
que se difunden prácticamente por todo el cuerpo del ave infectada, incluida
la carne.

Los procedentes de las zonas donde haya brotes de la enfermedad
«no deben consumirse crudos ni parcialmente cocinados» (con la yema
sin cuajar), aunque hasta la fecha «no hay pruebas epidemiológicas
que indiquen que las personas hayan contraído la influenza aviar por consumir
huevos o productos derivados».

La FAO y la OMS recalcan, no obstante,
que incluso en las zonas o países con los brotes en curso es muy escasa
la posibilidad de que las aves infectadas entren en la cadena industrial avícola
y se comercialicen o sean manipuladas por el consumidor.

«La correcta
vacunación de aves de corral domésticas es una herramienta útil
dentro de una estrategia general para el control del virus», afirman.

Las dos organizaciones puntualizan que el objetivo de esta declaración,
difundida en seis idiomas a través de la Red Internacional de Autoridades
de Inocuidad de los Alimentos (INFOSAN),
es «aclarar las cuestiones de inocuidad de los alimentos relacionadas con
la crisis de la gripe aviar».



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