Las lagunas españolas de Villafáfila,
en Zamora, son el "santuario mundial" de la avutarda,
ya que hay 3.000 ejemplares censados, el 45 por ciento de todos los que hay en
territorio nacional y el 10 por ciento del planeta, una de las razones por las
que podría convertirse en enero en reserva natural.
———————————————–


El área
es una Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA)
y ha acogido la clausura de los actos organizados por la Sociedad
Española de Ornitología
(SEO/Birdlife) este año para
conmemorar la designación de la avutarda como "Ave de 2004".


Alejandro Sánchez, director de SEO, explicó que eligieron a
este ave esteparia, conocida como el pájaro volador más pesado del
mundo, con ejemplares de hasta 18 kilogramos, por ser un "símbolo
en la conservación de la biodiversidad en los medios agrarios".


La avutarda, cuyo declive se aceleró a partir del proceso de intensificación
agrícola y la expansión urbanística de los años setenta,
prolifera hoy en las Lagunas de Villafáfila gracias a los programas de
ayuda europeos destinados a la reintroducción de cultivos de estepa esenciales
para el desarrollo de esta especie cifrada en 30.000 ejemplares en todo el mundo.


El mosaico de pseudoestepas cerealistas de esta ZEPA, financiadas con un millón
de euros de la Unión Europea, constituye la base para la conservación
de la avutarda y el resto de aves esteparias, como el ánsar común,
el aguilucho cenizo, la focha, o la grulla.

No obstante, la Sociedad Española
de Ornitología, en colaboración con la Junta de Castilla y León,
ha venido realizando una serie de tareas de control para la conservación
de "este ave extraña", entre las que Alberto Madroño,
responsable de Especies Amenazadas de SEO/Birdlife, destacó "las intensas
negociaciones con las compañías eléctricas para ubicar los
tendidos eléctricos en zonas alejadas del vuelo de avutardas".


Para Mariano Rodríguez, director de las Lagunas de Villafáfila,
la vieja condición de ave cinegética es otro de los motivos del
retroceso que padeció la avutarda, aunque, insiste, "hoy su caza está
más que prohibida y es inexistente".

A pesar del "especial
atractivo" de la avutarda, admirada especialmente por los peculiares movimientos
que realiza de la etapa de celo, Rodríguez aseguró que "los
ejemplares de avutarda no constituyen el mayor reclamo turístico de este
observatorio gratuito, porque lo más llamativo es el momento de la llegada
de bandadas de gansos".

El abrumador sonido de bandadas de hasta
3.000 ejemplares que regresan a la laguna principal cuando se acerca la noche
será uno de los motivos por los que, según el director de la ZEPA,
el "espectáculo" de Villafáfila será declarado
en enero "Reserva Natural"


Etiquetas:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

Publicar comentario