Según los investigadores, el huevo contiene sustancias saludables que contrarrestan los efectos adversos del colesterol. Un estudio con datos de 118.000 personas demuestra que consumir un huevo al día no aumenta el riesgo de infarto
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Chicago y Barcelona. – Las personas que toman un huevo al día no tienen más riesgo de sufrir un infarto que las que toman menos de un huevo por semana. Es la inesperada
conclusión de un estudio de la prestigiosa Escuela de Salud Pública de la

Harvard University

(EE.UU.) en el que se ha analizado la relación entre dieta e infarto en un colectivo de
118.000 personas. Los autores de la investigación atribuyen el resultado a que el
huevo es un alimento con numerosas sustancias saludables que contrarrestan los
posibles efectos adversos del colesterol.

«No me sorprende en absoluto este resultado», declara Ramon Segura, catedrático y
director del máster de Nutrición de la Universitat de Barcelona, que lleva años
reivindicando los efectos beneficiosos del huevo. El cuerpo humano -informa Segura-
fabrica a diario una cantidad de colesterol equivalente a cuatro o cinco huevos, por lo
que consumir un huevo más tiene un efecto mínimo a menos que uno sea
hipersensible al colesterol. Además, «el propio huevo contiene sustancias que hacen
bajar el colesterol como la lecitina».

La decadencia del huevo en los últimos veinte años es la consecuencia de estudios
que han demostrado que el colesterol de la dieta incrementa el riesgo de sufrir
infartos cardiacos y cerebrales. Basándose en estos estudios, las asociaciones
médicas han recomendado limitar el consumo de colesterol a 300 miligramos diarios
y no abusar de los huevos, que contienen más de 200 miligramos de colesterol por
unidad.

Pero hasta ahora sólo dos estudios relevantes habían analizado -uno en 1982 y el
otro en 1994- si hay una relación directa entre consumo de huevos e infarto y ambos
habían llegado a la conclusión de que no la hay. El nuevo estudio, cuyos resultados
se publican en el número de Abril de la prestigiosa revista médica «JAMA», apuntala esta conclusión con el aval de una muestra de más de 100.000 personas.

El estudio, íntegramente financiado con dinero público, se ha basado en un grupo de
80.000 mujeres que fueron analizadas de 1980 a 1994 en el marco del llamado
Estudio de Salud de las Monjas (un clásico de la epidemiología moderna) y en otro
de 38.000 hombres analizados de 1986 a 1994 en el marco del Estudio de
Seguimiento de los Profesionales de la Salud.

Los resultados muestran que ni en hombres ni en mujeres hay una relación
significativa entre la cantidad de huevos que se consumen de huevos que se
consumen y el riesgo de infarto. Para cerciorarse, los investigadores compararon a
los dos grupos más extremos que encontraron, los que nunca tomaban huevos y los
que tomaban más de dos al día, y tampoco detectaron ninguna diferencia.

La única excepción detectada en el estudio es el de las personas con diabetes. En
este grupo, el consumo de huevos sí aumenta ligeramente el riesgo de infarto.
Ante estos resultados, Frank Hu, principal autor del estudio, sostiene que las
recomendaciones para prevenir las enfermedades cardiovasculares deberían insistir
más en la calidad de las grasas que se consumen, en lugar de hablar únicamente
de la cantidad de las grasas y el colesterol. Hu recuerda que lo básico es no abusar
de las grasas saturadas (las que son sólidas a temperatura ambiente, como la
mantequilla y las grasas de la carne) ni de las grasas hidrogenadas (grasas
vegetales que se han transformado en sólidas para mejorar el aspecto de los
alimentos, como en la bollería industrial).

Para más información:

Nota de prensa de la revista médica
JAMA
(Journal of American Medical Association).

Instituto de Estudios del Huevo .


Harvard University


American Heart Association

La Vanguardia

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