Foto: EFE

En México, a partir de la detección, en la segunda quincena del pasado junio, de la presencia del virus de la influenza aviar en varias granjas de puesta de los municipios de Tepatitlán y Acatic, del Estado de de Jalisco, a comienzos de julio se ha podido confirmar la prevalencia de la cepa H7N3, obligando a las autoridades sanitarias a establecer un estricto cerco sanitario en la zona para impedir la movilización de aves vivas infectadas, además de implementar un plan de emergencia nacional para prevenir la difusión de la enfermedad.

Debido a ello, en el Estado de Jalisco, que concentra la mayor proporción de granjas de puesta de todo el país –cerca del 55 % de la producción de huevos-, la gripe ha causado ya la muerte por la enfermedad o por sacrificio de unos 2,5 millones de aves y a mediados de julio se estima que puede haber otros 3,4 millones afectadas.

A consecuencia de ello el Gobierno mexicano ha hecho público que se apresta a importar hasta 211.000 toneladas de huevo para frenar la especulación con los precios tras el brote de gripe aviar, según ha informado el Ministro de Economía. Esta es la cantidad equivalente al consumo de huevos del país de todo un mes, indicándose que seguramente serán importados de Turquía, Polonia, China y Ucrania entre las posibles naciones proveedoras.

Para tranquilizar a la población, el citado Ministerio ha indicado que la mayoría de gallinas del país “no presenta afectación y el producto procedente de granjas no afectadas puede movilizarse a cualquier lugar de México, por lo que la producción y el abastecimiento están garantizados”. Sin embargo, reconoció que se habían observado «actos que sugieren fenómenos especulativos que aumentaron considerablemente el precio del huevo al mayoreo en el país, concretamente más de un 50 % en el mismo México DF». Y a comienzos de julio, la repercusión del problema en los medios de información mejicanos adquirió tal envergadura que incluso el Presidente de México, Felipe Calderón, tuvo que aparecer públicamente para asegurar a la población que la enfermedad no representa ningún riesgo sanitario para la salud humana.

Lo que por el momento resulta confuso es la situación en torno a la vacunación de las aves para controlar la enfermedad. Por una parte, una información de la Unión Nacional de Avicultores –UNA- , de comienzos de julio indicaba que México iba a comenzar a aplicar un millón de vacunas contra la gripe aviar, provenientes de China, pero ello fue desmentido unos días más tarde por el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Alimentaria, indicando que, en todo caso, las vacunas provendrían de Pakistán, pero que este país aun no había autorizado su exportación.

En torno a este tema, Ricardo Estrada, Presidente de la Asociación de Avicultores de Tepatitlán, las autoridades sanitarias mejicanas han actuado de forma muy lenta para atajar la enfermedad, urgiéndoles a iniciar inmediatamente la vacunación. Esta opinión fue compartida por César de Anda, Vicepresidente de la Comisión Internacional del Huevo, quien indicó además que varios laboratorios mejicanos están trabajando a marchas forzadas para tener listos 80 millones de dosis en pocas semanas.

Ver comunicado de la FAO de finales de junio.

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