Las últimas noticias llegadas a nuestra redacción en los últimos
dos meses son de dos tipos, las "buenas" y las "malas".
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Las últimas noticias llegadas a nuestra redacción en los últimos
dos meses son de dos tipos, las "buenas" y las "malas".

Comenzando por estas últimas, entre el pasado mes de octubre y la primera
quincena de noviembre el temible virus se ha detectado en varios lugares del
sudeste asiático: Tailandia, Bangla Desh, Laos, Hong Kong e Indonesia.
En el primer país, en donde llevaban ya 10 meses de tranquilidad, la
detección se realizó en una pequeña granja familiar del
norte del mismo, extendiéndose rápidamente a un distrito cercano,
en tanto las autoridades sanitarias decretaban el estado de cuarentena. Algo
parecido ha ocurrido en Bangladesh, en
donde el hallazgo del virus en una granja también del norte del país
ha roto la tranquilidad que gozaban desde el final de la primavera. Y no lejos
de allí, en el norte de Laos, otro tanto a comienzos de noviembre, aunque
sin precisar más datos acerca de la especie de ave afectada, a diferencia
de Hong Kong, en donde sí se ha confirmado un último hallazgo,
en un cuervo silvestre. En Hong Kong también ha sido noticia el fallecimiento
de una mujer de 75 años, procedente del sur de Taiwán, a consecuencia
de una pulmonía inducida por el virus. Este fallecimiento se une a otro
que ha tenido lugar en Indonesia, concretamente en la isla de Java, tratándose
de una niña de 15 años, lo que lleva a considerar a este país,
con sus 113 fallecimientos a causa del virus, el que más ha padecido
las consecuencias del mismo en el ser humano.

Desde el punto de vista positivo, un informe del 27 de octubre pasado de la
Universidad de Tokio, junto con el Servicio de Fauna Salvaje de Alaska y el
Departamento del Interior de Estados Unidos ha confirmado que el más
importante portador del virus en su salto de un continente a otro son las aves
migratorias. La evidencia que ha permitido confirmar esto son los análisis
de ADN que se han realizado en estas aves y concretamente en el pato pescuecilargo
-Anas acuta- que en sus rutas migratorias salta de Japón a Estados Unidos
por la vía de
Alaska.

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