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La Unión
de Pequeños Agricultores y Ganaderos de Extremadura (UPA-UCE)
ha expresado
su profundo malestar por la reciente relajación de la normativa comunitaria
y española en el etiquetado de los piensos y la situación de indefensión
en que esta situación deja a los ganaderos españoles.
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La Unión
de Pequeños Agricultores y Ganaderos de Extremadura (UPA-UCE)
ha expresado
su profundo malestar por la reciente relajación de la normativa comunitaria
y española en el etiquetado de los piensos y la situación de indefensión
en que esta situación deja a los ganaderos españoles.
En este sentido, recuerda a los responsables de las administraciones públicas
que piensos compuestos indebidamente elaborados fueron una de las causas principales
de propagación de la enfermedad de las «vacas locas» en toda
la Unión Europea.
En la citada crisis un etiquetado que aportaba poca información impidió
a los ganaderos saber con qué estaban alimentando a sus animales, y fruto
de ello fueron culpabilizados de manera absolutamente injusta, subraya UPA-UCE,
frente a la enfermedad de las vacas locas.
En plena crisis, se reconoció esta situación y se intensificó
el etiquetado, de modo que, aunque la información de la etiqueta era aún
un tanto genérica, se daba la posibilidad de solicitar a la fábrica
de piensos el porcentaje exacto en peso de cada uno de los componentes, lo que
ayudaba a una mayor transparencia y permitía un nivel de información
aceptable.
Ahora, esa última posibilidad ha sido eliminada, lo que, en su opinión,
supone un claro retroceso. La organización denuncia que, paralelo al descenso
del interés mediático por esta enfermedad, se está produciendo
una relajación de la normativa de etiquetado en piensos, que UPA-UCE entiende
que es fruto del lobby y la presión realizada por fuertes grupos empresariales
a nivel europeo.
UPA muestra su indignación al comprobar que se mantienen medidas tomadas
en la época de plena crisis y que no aportaban ninguna garantía
adicional a los consumidores, como es el caso del certificado veterinario, que
permanece a pesar de que todos los animales que aparecen enfermos llevan tal certificado.
Por el contrario, la aportación de un etiquetado veraz y exhaustivo en
los piensos, que permite al ganadero saber exactamente con qué alimenta
a sus animales, es eliminada. «Resulta evidente que, dependiendo de quién
haga las peticiones, así son atendidas», concluye la nota.

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