Efecto de dos lineas genéticas de gallinas en sus preferencias por el uso de los aseladeros y los nidales en un aviario

Introducción

Entre la variedad de sistemas de producción que se han preconizado últimamente para sustituir a las jaulas de puesta, los aviarios son uno de los preferidos. Sin embargo, poco se sabe acerca de la mejor o peor adaptación de las gallinas a este medio en el que las gallinas han de aprender a moverse entre diferentes niveles.

 

Prueba

Con objeto de estudiar este tema, hemos llevado a cabo una prueba en la que, utilizando un conocido modelo comercial de aviario – el “Natura 60”, de Big Dutchman – hemos observado el comportamiento de dos tipos diferentes de gallinas, la blanca Bovan White Leghorn y la marrón Lohmann Brown, instaladas en el mismo a las 5 semanas de edad.

Se utilizaron 200 gallinas de cada tipo genético, con una densidad de 14,8 aves/m2 de superficie de yacija, siendo la configuración del aviario la misma que se utiliza en todo el mundo, con 3 filas de aseladeros, los nidales en la parte superior, bebederos de tetina, comederos de canal, etc. Las deyecciones, acumuladas en una cinta debajo del piso inferior, se recogían cada 3 días, mientras que el pienso se distribuía ad libitum a mano a diario y el fotoperíodo era de 15 h.

Las observaciones sobre la actividad de las gallinas se realizaron a partir de las 15 semanas de edad, 4 veces al día, desde las 8:00 am hasta las 12:00 pm.

Hallazgos

Los detallados resultados de la prueba, expuestos en 4 tablas y 5 figuras, pueden resumirse en las siguientes conclusiones:

1. Existe una muy elevada interacción que indica que, a las 25 semanas de edad, entre el final de la tarde y la noche un alto número de gallinas blancas se hallan situadas entre la parte media y la superior de la estructura del aviario, mientras que las marrones lo están en la parte inferior del mismo y la yacija.

2. El uso de los nidales por parte de las gallinas blancas fue superior que el de las marrones, lo que se manifestó por el número de huevos puestos en los mismos, indicando así una mejor adaptación a este sistema de producción.

3. La mejor adaptación de las gallinas blancas al aviario, manifestada por su mayor actividad, en comparación con la de las marrones, podría potenciar el que tuvieran una mayor incidencia de fracturas óseas.

 

Figura 1: (A) Foto del aviario. (B) Diseño del aviario.

 

S. PURDUM Y COL. POULTRY SCI.,
99: 3328-3333. 2020

 

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