Comparte

Los trasplantes de microbiota intestinal pueden no ayudar a la resistencia al Campylobacter

Recibir microbios intestinales de aves resistentes no disminuye su susceptibilidad al Campylobacter.

 

El trasplante de microbios intestinales de aves que son relativamente resistentes al Campylobacter a otras susceptibles no mejora la resistencia, según un estudio del Instituto Roslin Institute, en el Reino Unido.

Estos hallazgos fueron inesperados, contradiciendo estudios previos en ratones, ha indicado el Instituto en un comunicado.

El Campylobacter es una de las principales causas de intoxicación alimentaria en las personas y se encuentra habitualmente en las aves domésticas. Las infecciones por Campylobacter son un problema grave en el ser humano, originando diarrea y complicaciones graves, en algunos casos. Hasta el 80% de los casos en humanos, según afirma el Instituto Roslin, son originados por consumidores que manipulan e ingieren carne de pollo contaminada.

 

Un hallazgo sorprendente

Para determinar los tipos y números de microbios presentes, los científicos de Roslin analizaron la composición genética de la microbiota intestinal a partir de líneas de aves con diferente resistencias a la bacteria.

Las bacterias intestinales trasplantadas sobrevivieron en las aves susceptibles solo por un tiempo limitado, haciendo que las aves trasplantadas se volvieran aún más susceptibles al Campylobacter.  Este incremento de la sensibilidad al Campylobacter.  sorprendió a los científicos.

Los científicos hicieron uso de las líneas únicas de aves domésticas en poder del Centro Nacional de Investigación Aviar en Roslin.

«Dados los resultados de estudios previos en ratones, pensamos que las diferencias heredadas en la resistencia a los patógenos intestinales podrían ser transferibles al trasplantar el microbiota intestinal de aves que son resistentes a las que son susceptibles«, dijo el Dr. Cosmin Chintoan-Uta, co-autor del estudio de Roslin.

Y Trong Wisedchanwet, también coautor, añade: «Nos sorprendió descubrir que, si bien existen diferencias hereditarias en la resistencia de las aves domésticas al Campylobacter, estas no se explican por una variación significativa en la microbiota intestinal».

Los resultados del estudio han sido publicados en el «Journal of Applied and Environment Microbiology»

 

 

Etiquetas:


Comparte

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

Publicar comentario