Las multinacionales Carrefour y McDonald’s han cerrado sendos establecimientos en China como consecuencia de un escándalo alimentario que ha sacado a la luz la televisión china en un programa especial emitido con motivo del Día del Consumidor, en el que se ha desvelado que la manipulación de los alimentos y el etiquetado en dichos locales no se hacían de acuerdo los estándares de calidad.

Según informa el diario estadounidense Wall Street Journal (WSJ), el pasado día 15 el canal público China Central Television (CCTV) emitió un documental en el que se desvelaba que la tienda Carrefour de la localidad de Zhengzhou, en la provincia de Henan, vendía productos caducados o etiquetados como si fueran de categorías superiores y, por tanto, más caras.

Esto llevó a los responsables de la empresa francesa en China a disculparse públicamente ante sus clientes, a establecer un panel de emergencia para investigar el tratamiento de los alimentos en su tienda de Zhengzhou y a decidir el cierre «temporal» del establecimiento para llevar a cabo una «reorganización», si bien no se clarificó cuánto tiempo durará esta situación. Según WSJ, las autoridades de la ciudad tampoco han precisado si permitirán la reapertura de la tienda.

En cualquier caso, el diario chino People’s Daily Online informa de que Carrefour China impondrá «graves castigos a las personas involucradas en este caso de calidad alimentaria». Además, según informa el diario on-line, en el mismo documental televisivo también se informó de un local de McDonald’s en Pekín con problemas de seguridad alimentaria, tras detectarse la venta de alitas de pollo caducadas o de trozos de comida recogidos del suelo. Un supervisor de Seguridad Alimentaria, Yan Chuanyan, afirmó haber detectado irregularidades en la conservación de los productos, mezcla de artículos e incluso contaminaciones por embalajes defectuosos.

El periódico cita a la vicepresidenta de McDonald’s en China, Sophia Luan, quien se disculpó por los errores en su sistema de producción y anunció la reorganización de operaciones en los más de 1.400 establecimientos con que la multinacional cuenta en China. Además, el local estará cerrado hasta que termine la investigación.

Ambas multinacionales han ofrecido toda su colaboración a las autoridades chinas en las inspecciones para conseguir «los más altos estándares de calidad alimentaria», y según el reportaje de la CCTV la situación parece circunscribirse a estos dos locales y no estar generalizada en todos los establecimientos de McDonald’s y Carrefour en el país.

Fuente: EP

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