Prevenir una pandemia futura imitando la selección natural

Un nuevo tipo de influenza aviar que puede infectar a las aves domésticas y al ser humano, llamado H7N9, surgió en China en febrero de 2013. Desde entonces, ha habido más de 1500 infecciones humanas confirmadas con un nivel de mortalidad confirmado del 40 %.

A raíz de COVID-19, estas cifras pueden parecer relativamente pequeñas. Pero proporcionan un ejemplo de los problemas con los que nos enfrentamos en el control de los virus de la influenza en los animales y cómo una comprensión más profunda acerca de ellos puede ayudarnos a predecir, prevenir y controlar sus brotes, protegiendo tanto a las aves domésticas como a la salud humana.

LOS VIRUS DE LA INFLUENZA INFECTAN A UNA GRAN VARIEDAD DE ANIMALES, PERO LAS CEPAS QUE MÁS NOS PREOCUPAN SON LAS QUE CIRCULAN ENTRE LOS CERDOS Y LAS AVES DOMÉSTICAS EN LAS QUE LAS PERSONAS DE LAS INDUSTRIAS AGRÍCOLAS TIENEN UN ESTRECHO CONTACTO CON LOS ANIMALES.

 

 

Los virus de la influenza pueden mutar rápidamente, lo que le permite escapar de las respuestas inmunitarias de los animales que infectan, e incluso saltar a nuevas especies.

Ha habido cinco grandes oleadas epidémicas de H7N9 en China. La última ola en 2016-2017 produjo la enfermedad originalmente leve de las aves domésticas, pero mutando para causar mayores niveles de mortalidad en ellas y extendiéndose casi por todas partes del país. La gravedad de la situación del H7N9 AIV llevó al gobierno chino a implementar un programa de vacunación masiva contra el H7N9 en las aves domésticas en 2017.

Desde su uso, el número de brotes de aves domésticas junto con las infecciones humanas ha disminuido drásticamente, notificándose sólo tres casos de estas últimas durante 2017 a 2018 y uno durante 2018 a 2019. Esto puede sonar como que la vacunación ha resuelto el problema y el virus ahora se ha erradicado, pero lamentablemente, este no es el caso pues a pesar de la reducción de los brotes debido a la vacunación, estos virus no han sido erradicados.

 

Esto se debe en parte al alto nivel de mutaciones de la influenza: la vacunación puede fomentar inadvertidamente la evolución de los virus con mutaciones que les permiten escapar de la inmunidad inducida por las vacunas. Una vez que un virus escapa, puede propagarse rápidamente, lo que hace que la vacuna sea ineficaz y se deba diseñar una nueva. Aquí es donde interviene nuestra investigación.

Nuestro objetivo es entender cómo los virus H7N9 podrían mutar potencialmente en el campo en respuesta a la vacunación, y cómo estos cambios genéticos podrían alterar la forma en que actúan – por ejemplo, haciéndolos más peligrosos para las aves domésticas o ayudándolos a infectar a los seres humanos de manera más eficaz -.

 

 

Al imitar el proceso de selección natural en el laboratorio, encontramos varias mutaciones e identificamos que una mutación específica permite que el virus escape de la inmunidad inducida por la vacuna. Es importante destacar que en 2019 se habían encontrado otras tres mutaciones que observamos en nuestros estudios de laboratorio, lo que indica que nuestro método puede predecir la evolución de los virus de la influenza.

Estas tres mutaciones evitan que los virus H7N9 se unan a las células humanas, pero aumentan su unión, replicación y estabilidad en
las células y los embriones de ave. Esto podría significar que las cepas que tienen estas mutaciones representan una menor amenaza para la salud humana, pero aumentan el riesgo para las aves domésticas.

Esto demuestra que la vacunación masiva de las aves domésticas contra cepas H7N9 en China nos lleva a la evolución del virus de la pandemia humana.

Sin embargo, los virus con «mutaciones de escape» siguen siendo un riesgo significativo para las aves domésticas debido a su capacidad para escapar de la inmunidad inducida por las vacunas y persisten en las aves domésticas.

Nuestros estudios también pueden ayudar a explicar el éxito en el control del gobierno chino de la infección por H7N9 en los seres humanos mediante la vacunación masiva de las aves domésticas. Por un lado, la vacunación masiva de las aves domésticas las protege de la infección por H7N9 y reduce en gran medida el riesgo de infecciones humanas, ya que la mayoría de los casos humanos de H7N9 están relacionados con la exposición a aves infectadas o ambientes contaminados. Por otro lado, incluso cuando algunos virus escapan a la inmunidad inducida por la vacuna, representan un riesgo reducido para los seres humanos debido a la pérdida de la unión de estos.

Sin embargo, esto puede no ser el caso con todas las cepas. Pueden surgir otras mutaciones en el futuro que tengan potencial de pandemia humana o que sean aún más mortales para las aves domésticas.

EL EMPLEO DE UN MÉTODO QUE PUEDA PREDECIR CÓMO LA VACUNACIÓN PUEDE CAMBIAR LAS CARACTERÍSTICAS DEL VIRUS DE LA INFLUENZA ES MUY VALIOSO YA QUE PUEDE PROPORCIONAR UNA ALERTA AVANZADA DE MUTACIONES QUE PODRÍAN AUMENTAR LA PROBABILIDAD DE INFECCIÓN HUMANA.

La incorporación de estas mutaciones en los esfuerzos mundiales de vigilancia de la salud puede ayudar a las autoridades pertinentes a supervisar las amenazas potenciales y a adelantarse a ellas antes de que tengan la oportunidad de descontrolarse.

 

MUNIR IQBAL
Jefe del Grupo de Influenza Aviar del Instituto Pirbright

 

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