El mercado del huevo en la Argentina vuelve a ser una montaña rusa.

  • Tras un histórico boom de consumo durante la pandemia, el sector vaticina una crisis por la altísima inflación sostenida que está sufriendo la Argentina y el aumento de los costes de materias primas y del transporte para la distribución.
  • Si no suben los precios al público el sector se tendrá que autorregular entrando menos ponedoras a producción a corto y medio plazo debido al sustancial incremento de los costes de producción que no ha quedado cubierto por el mayor consumo.

 

Una de las imágenes que sin duda quedarán asociadas a la pandemia en la Argentina es la de los huevos por doquier, en bandejas de 30, apiladas formando torres, en pollerías y ferias, pero también en negocios que nada tenían que ver con la venta de alimentos frescos, como los kioscos.

Es que, hasta 2019, los hoteles, restaurantes y caterings (que conforman el mercado conocido como HORECA) absorbían alrededor del 17% de la producción de huevos argentina, comercializada en su mayoría en esas bandejas de cartón para dos docenas y media llamadas «maples», palabra que también se instaló en 2020.

 

El consumo anual se incrementó casi un 8% en 2020, llegando a los 305,6 huevos por persona

Con el cierre primero total y luego parcial de esos lugares impuesto por la larguísima cuarentena, todo ese huevo se volcó a la venta minorista, con notable éxito: el consumo anual se incrementó casi un 8%, al pasar de los 284 huevos por persona de 2019, a 305,6 en 2020, uno de los más altos del mundo.

Encerrada en su casa, en muchos casos con ingresos contraídos, la gente se puso a cocinar más; el huevo, además de como ingrediente de múltiples preparaciones, tiene la ventaja de ofrecer nutrición proteica rápida y sencilla, con apenas un hervor, una fritura, o una breve cocción en diversos revueltos y tortillas.

 

2021: año complicado para la industria avícola

Pero desde hace varios meses el 2021 no está yendo tan bien para el sector avícola de puesta, frente a una inflación prácticamente del 45% anual en el último año, y del 62% si se anualizan los precios de los primeros cuatro meses de 2021, y por esta razón la Secretaría de Comercio recibirá próximamente al sector de la avicultura de puesta argentino.

«Tenemos todos los productos con precios máximos que solo pudieron recomponerse 5,5% en 14 meses», dice Javier Prida, presidente de la Cámara Argentina de Productores Avícolas (CAPIA), que agrupa a las empresas dedicadas a la producción de huevos.

La única excepción a ese cuasi congelamiento de los precios de marzo de 2020, dice, es el producto incluido en el esquema de Precios Cuidados: la caja de huevos blancos en cajitas de cartón de media docena, que constituye el formato de venta más masivo en el canal formal, que en los últimos 14 meses aumentó 23,4%.

«Hoy tenemos una pérdida, entre precio de producción y de venta, de aproximadamente 18 pesos por docena terminada en un promedio global», asegura Prida, que acaba de cerrar una paritaria salarial con un 37% de aumento y registra aumentos de costos de fletes, logística, insumos y granos en general superiores al 50%. Esos desbarajustes están provocando un crecimiento de la comercialización informal y una reducción de la producción en general.

«Entendemos que va a caer el consumo de huevo porque no va a estar tan ofertado», dice Prida, ya que las empresas están difiriendo 30, 60 o 90 días la reposición de los planteles de gallinas que llegan al final de su ciclo productivo, e incluso adelantan la retirada de algunos lotes.

Según el directivo, en el sector hay unas 90 empresas que están produciendo 14.000 millones de huevos anuales, unos 1.180 millones al mes. Pero «desde el fin del año pasado cayeron entre un 6% y un 7% de las empresas pequeñas», asegura. En lo que va del 2021, el sector viene teniendo una caída productiva de 0,8% mensual en promedio», lo que daría un 10% en el año en caso de continuar así.

 

La caja de huevos blancos en cajitas de cartón de media docena en los últimos 14 meses aumentó un 23,4%

 

En el primer trimestre de 2021 la Argentina ya redujo un 3,43% su cabaña de gallinas ponedoras

Prida sostiene que «este sistema es injusto porque nos empuja a comercializar a precios bajos productos de valor agregado», es decir, limpios y sin microfisuras, clasificados por su gramaje, tamaño, envase, tipo de producción y/o enriquecidos de distintas maneras.

«Son huevos que se venden en las grandes cadenas, las familias con poder adquisitivo que pueden pagar un diferencial, que lo paguen. En productos premium, el margen de los supermercados es de 110%, en otros productos es de 70%. No pedimos tocar el bolsillo al consumidor, que está golpeado», aclara.

«Ya perdimos 1,6 millones de gallinas en los tres primeros meses del año, un 3,43% de los planteles; cada 5.000 gallinas se pierde una fuente de trabajo», advierte.

Fuente: Alejandra Groba, Digital iProfesional

 

Para saber más:

-. La avicultura argentina en Avicultura.Com

Preocupación en la industria avícola argentina por un proyecto de ley para etiquetar el origen de los huevos

 

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