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Los mataderos no pueden parar.

  • Toda precaución es poca para evitar potenciales cierres por Covid-19 de los mataderos avícolas
  • ¿Deben las plantas de procesado avícola y sacrificio tomar la temperatura a sus trabajadores?

 

Partimos de tres premisas en la industria avícola.

  1. La primera es que como toda empresa debe asegurar la reducción máxima de riesgos laborales para sus trabajadores, sin olvidar que el riesgo 0 no existe.
  2. La segunda es que debe asegurar la calidad de los alimentos que llegan al matadero, que son procesados y su entrega final al consumidor o al punto de venta.
  3. La tercera es que , como industria esencial, pues es proveedora de alimentos, no puede cerrar sus puertas, es decir, es imprescindible que proporcione en tiempo, forma, calidad, cantidad y regularidad alimentos a la población; pues si está ha sido y es una crisis sanitaria y económica de primera magnitud, no ha sido afortunadamente una crisis alimentaria o de falta de suministros gracias a la aportación de miles de granjas e industrias avícolas y de otras ganaderías, sin olvidar a todo el sector agrícola  (por cierto,  estamos seguros que esta crisis ayudará a aumentar la visibilidad e importancia del sector agroganadero ante la opinión pública).

 

Una cosa es medir la temperatura en un espacio público, una plaza, el tren, un avión, etc. y otra medirla en el espacio de trabajo.

Para el ámbito que nos atañe, la avicultura, y en concreto las grandes plantas de procesado con centenares o miles de trabajadores, toda precaución es poca, pues si una epidemia se propagase entre todos o parte de los trabajadores de un matadero, podría llevar a su cierre. Esto ya ha pasado en los EEUU, en las plantas del gigante cárnico TYSON y en otras, provocando tanto desabastecimientos a la población como el tener que eutanasiar y enterrar en la propia granja a decenas de miles de aves que no pudieron ser recogidas para su sacrificio al estar sus mataderos habituales cerrados.

 

 

 

 

El teletrabajo no sirve para el sacrificio y procesado de nuestros pollos.

En general la industria avícola de carne de un país está estructurada en miles de granjas de pollos, y de pavos si es el caso, repartidas por toda la geografía. Desde hace ya años por cultura de bioseguridad, que ahora se ha demostrado fundamental, ya están muy limitadas las visitas o entradas externas en las propias granjas, además, que la mayoría son llevadas por avicultores (pequeños empresarios) , con una estructura muy pequeña de personal para el día a día siendo esta ayuda muchas veces la propia familia.

Por tanto las “distancias de seguridad” desde hace ya años están más que implementadas entre los trabajadores de las granjas avícolas.

Respecto a los mataderos, hoy en día cada vez menos “matadero” y “más planta de procesado”, que conlleva inversiones multimillonarias en equipos e instalaciones, su propia naturaleza comporta reunir a centenares o miles de trabajadores bajo el mismo techo a lo largo de la cadena de sacrificio, despiece, preparación, transformado y empacado de la carne de ave.  Y esto ni puedo ni podré llevármelo como teletrabajo al comedor de mi casa…..

esto ni puedo ni podré llevármelo como teletrabajo al comedor de mi casa…..

 

Sistema de toma automática y obligatoria de temperatura a la entrada de un matadero avícola de TYSON en los EEUU

¿Es legal? ¿No es legal?

La ley española no regula si es legal o no tomar la temperatura a los trabajadores, pero si regula que toda la empresa debe hacer lo posible . dentro de lo que la tecnología , avances en salud humana y costes permita, para asegurar al máximo la salud de sus trabajadores.

En nuestra opinión, independientemente del marco legal de un país u otro, la industria avícola y en concreto las grandes plantas de procesado si deberán ir tomando medidas como controlar la temperatura para evitar toda entrada de Covid-19 y en general de personal enfermo en sus instalaciones.  Hay que recordar no obstante que el Covid-19 no necesariamente comporta siempre cuadros de fiebre.

 

El caso de bonÀrea

Corporación Alimentaria Guissona, uno de los mayores complejos cárnicos de Europa con más de 5.000 trabajadores en su complejo de Guissona, Lérida, ya lo está haciendo.  Un contagio entre sus empleados y un hipotético cierre de su planta comportaría centenares de miles de pollos sin recoger, más de 500 tiendas que no recibirían su suministro de carne de ave y otras ganaderías y centenares de miles de personas sin poderles comprar comida.

Es por ello, y siempre con el asesoramiento de los expertos en salud laboral y riesgos en el trabajo, y contando con la debida salvaguarda en la privacidad de los datos recogidos, que creemos que la toma de temperatura a diario en la entrada a trabajar poco a poco acabará siendo una práctica habitual en todos los mataderos.  Los datos con información médica de sus trabajadores es información altamente sensible que, por ley, las organizaciones deben salvaguardar y asegurar su confidencialidad total.

Otra cosa es la fiabilidad de la tecnología de medición de temperatura corporal a distancia, con errores si bien cada vez hay más y más fiables escáneres de temperatura corporal para su uso industrial, y que la presencia o ausencia de fiebre no comporta necesariamente que uno no pueda tener anticuerpos del Covid-19 u otras patologías.

 

Nuevas cortinas de separación entre trabajadores en la planta de procesado avícola de Tyson, en Springdale, Arkansas. Foto facilitada por Tyson Foods el 24 abril 2020.

 

En Guissona, Lleida, la empresa Bon Àrea (CAG) ya controla la temperatura de sus más de 5.000 trabajadores en su complejo cárnico de Guissona.

La empresa CAG ha informado que “Nosotros, como servicio de primera necesidad, no hemos dejado de trabajar durante el pico de la pandemia y, siguiendo las recomendaciones de la patronal y amparados por la ley de Riesgos Laborales, les dimos la instrucción a nuestros empleados de que sí tenían más de 37,5 grados de temperatura no vinieran a trabajar, y al entrar al complejo les tomamos la temperatura, pero en ningún caso guardamos un registro”

La CAG ha adoptado esta medida para los trabajadores de su complejo cárnico, no para los clientes de su medio millar de tiendas.   Entre otras razones por que el marco legal a aplicar a los trabajadores propios o a sus clientes es totalmente distinto.

En conclusión, creemos que es bueno y necesario que los grandes mataderos y plantas de procesado tomen todas las precauciones con su personal para asegurarse que ninguno entra enfermo en sus complejos y que la pandemia del Covid-19 se mantiene fuera de sus paredes.

 

Toda precaución es poca para asegurar que la carne de ave va a seguir llegando fresca y a diario a la población y que miles de avicultores no tendrán problema para que les retiren para el matadero sus pollos o pavos a las edades y pesos habituales.

Otra cosa es la caída de la demanda en canal horeca y su repercusión en los precios del pollo, pero ahora más que nunca los mataderos avícolas no pueden cerrar.

 

Federico Castelló

Real Escuela de Avicultura

 

Para saber más:

-. Noticias sobre las repercusiones de la pandemia del Covid-19 en la Industria Avícola

-. Repercusión del Covid-19 en las Plantas de Procesado

Casi 1 de cada 3 test de Covid-19 a los dos grandes mataderos de porcino de Binefar dan positivo.

 

La afectación del Covid-19 a trabajadores de mataderos avícolas de los EEUU pone en aprietos a la cadena alimentaria

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Empresas mencionadas en esta noticia

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  • GRUPO ALIMENTARIO GUISSONA

  • Traspalau, 8
  • GUISSONA
  • Lérida / Lleida (España)

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